¿Existe el porno feminista?

Updated: Feb 2

Desde hace mucho tiempo tenía ganas de generar una conversación sobre el porno feminista. Pensé que lo mejor sería no hablar del tema por el temor a ser tachada como una "mala feminista". Pero he cambiado de opinión, estoy segura que muchas de las mujeres a las que les gusta o tienen una curiosidad por ver porno se sienten conflictuadas al momento de consumirlo. La sexualidad femenina siempre ha estado rodeada de silencios y vergüenza, que van desde el desconocimiento de nuestros cuerpos hasta el rechazo de la idea de que muchas mujeres somos de hecho consumidoras activas de videos sexuales.


Necesitamos de un feminismo que nos dé herramientas para nuestra liberación y por lo tanto nos permita desterrar completamente el miedo, la culpa y vergüenza que por tanto tiempo han rodeado nuestro cuerpo y nuestra sexualidad. Estoy consciente que la industria de la pornografía mainstream es misógina, sexista y racista pero habría que hacer un diferenciación entre esa industria y los movimientos pornográficos feministas, queer e independientes que surgen a contrapelo y como expresión contestataria y reivindicativa.


El concepto de porno feminista surge en la década de los ochenta en plena guerra feminista contra el porno en Estado Unidos. La guerras del porno (porn wars) emergen de un debate dentro del feminismo sobre el papel de la representación sexualizada y que provocaría una división profunda en el movimiento que ha durado décadas*. Bajo el lema "la pornografía es la teoría, la violación es la práctica" (Dworkin, 1987), el feminismo antiporno considera que la industria del porno es hecha por hombres para hombres y que sus productos reflejan la idea de la mujer como propiedad.


Por el otro lado se configuró un movimiento a favor de una pornografía reapropiada y resignificada, el cual reunía a las minorías sexuales, trabajadoras sexuales, activistas sexuales y académicas feministas y queer. Su trabajo consiste en investigaciones sobre las políticas de producir placer y la utilización de imágenes sexuales explícitas para disputar las representaciones dominantes del género, la sexualidad, el origen étnico, la clase social, la capacidad corporal, la edad y el tipo de cuerpo*.


El porno feminista busca desestabilizar las definiciones convencionales del sexo y expandir el lenguaje del sexo como actividad erótica, expresión de identidad, intercambio de poder. No asumen una única espectadora femenina, sino que reconoce múltiples espectadorxs. Lxs creadorxs del porno feminista destacan la importancia de las condiciones laborales y su trato a lxs intérpretes. En última instancia, el porno feminista considera que la representación del sexo y su producción son un terreno en disputa donde crear resistencia, intervención y cambio*.

Entonces respondiendo a la pregunta, ¿existe le porno feminista?, respondería con entusiasmo y convicción que sí. El mundo de la pornografía feminista reúne a una amplia gama de personas como productorxs, interpretes, trabajadoras sexuales, docentes, investigadoras y activistas feministas. Es un movimiento que lucha por la liberación del placer para las mujeres y minorías sexuales utilizando imágenes sexuales.


Dentro de la sociedad patriarcal la sexualidad masculina es la única aceptada y es por esta razón que el porno hecho por y para mujeres juega un papel fundamental en la representación de la sexualidad femenina. Si las mujeres no creamos nuestras imágenes de lo erótico y nuestro lenguaje, los hombres seguirán haciéndolo por nosotras.




* Fuente -- "Porno feministas: las políticas de producir placer" de Tristan Taormino, Constance Penley, Celine Parrenas Shimizu y Mireille Miller Young


Ilustración de: https://www.instagram.com/laysealmada/


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